Dureza de las tarimas laminadas

Dureza de las tarimas laminadas

Las tarimas laminadas son un tipo de pavimento que suele ser muy duro y resistente a los golpes de todas clases.

Las tarimas laminadas están compuestas de resinas y derivados de la madera, tratados de una manera especial que les otorga la durabilidad característica de estos tipos de suelos.

Además, la ventaja particular que tienen las tarimas laminadas es que su capa superficial puede tener una lámina decorativa de un versátil diseño que se adecúa a las necesidades decorativas de cada caso en particular.

En la mayoría de las tarimas laminadas, el sistema de unión es a través de un clic, no suelen necesitarse ni colas ni adhesivos de fijación para obtener un anclaje y unión perfectos.

Es decir, que las tablas o losetas quedarán perfectamente unidas entre si, sin necesidad de mayores esfuerzos a diferencia de otros tipos de tarimas, y desde Parquecite queremos que confíes en profesionales como con los que contamos nosotros.

CALIDAD DE LAS TARIMAS LAMINADAS

Para indicar la calidad de las diferentes tarimas laminadas, se utiliza un riguroso sistema que testea el desgaste de la capa superior. A través del estudio de este desgaste, las tarimas laminadas pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • AC3. Están indicadas en viviendas particulares. Su uso es mayormente doméstico y están previstas para un tránsito moderado.
  • AC4. Son tarimas diseñadas igualmente para un uso doméstico, pero con un tránsito un tanto más elevado, aunque igualmente recomendadas para viviendas particulares.
  • AC5. Las tarimas de esta clase están recomendadas para uso doméstico normal o elevado, pero también para oficinas, restaurantes y locales comerciales.
  • AC6. Las tarimas laminadas definidas dentro de este grupo poseen una gran dureza y alta resistencia. Se recomienda su uso en superficies donde el tráfico sea intenso. Por ejemplo, en restaurantes, baños y cocinas, oficinas y locales comerciales.

 VENTAJAS DE LAS TARIMAS LAMINADAS

Las tarimas laminadas son un tipo de suelo que otorga una buena cantidad de ventajas a los usuarios. Entre las más destacadas de las ventajas, se encuentran las siguientes:

  • Facilidad de instalación. Se pueden instalar en cualquier tipo de suelo o pavimento. La única condición es que el suelo esté nivelado. Sobre el suelo existente se coloca una manta aislante que tiene la función de proteger a la tarima de los cambios de temperatura. Esta manta aislante también protegerá de los sonidos que se producen al pisar sobre la tarima.
  • Velocidad de instalación. Una vez terminada la instalación de la tarima laminada, se puede pisar de inmediato. Esto es una gran ventaja, ya que se puede habitar la vivienda o transitar por el espacio de inmediato, al finalizar el proceso de instalación.
  • Cero olores. Como el proceso de instalación de las tarimas laminadas no requiere de químicos, tampoco desprenderá olores molestos o incómodos para los usuarios del espacio.
  • Resistencia. La capa superficial de las tarimas laminadas está especialmente formulada para ser dura y resistente a toda clase de impactos y arañazos. En general, suelen ser resistentes incluso a las quemaduras de los cigarrillos.
  • Poco mantenimiento. Las tarimas laminadas no requieren de ningún tipo de mantenimiento especial. Por el contrario, bastará con pasar una aspiradora para retirar el polvo y pasar una mopa simplemente con agua. Esto la dejará en perfecto estado.
  • Duración. Una tarima laminada puede durar varias décadas. Dependiendo del fabricante, hay algunos que aseguran que su duración está garantizada por hasta poco más de 30 años.

Lo que si es un punto a favor es que será la elección perfecta en caso de que se requiera un producto que no pierda su belleza y prestancia a lo largo de los años, pero que a la vez requiere de muy poco mantenimiento.

Este tipo de suelos suelen permanecer inmunes al paso del tiempo. Tampoco los agentes climáticos como la acción de los rayos solares suelen afectarlos en demasía. En cuanto a la humedad, es preferible no someterlos a la acción directa del agua, por lo que su limpieza puede hacerse con una mopa ligeramente humedecida.

Sin embargo, en casos especiales en los que su fabricante así lo indique, hay tarimas laminadas que vienen especialmente formuladas para resistir a la humedad, por lo que está indicado su uso en baños, cocinas y en los alrededores de piscinas.

Así que un suelo laminado puede permanecer prácticamente intacto, y no resentirse con el paso del tiempo en la gran mayoría de los casos.